Conklin

La pluma de auto-recarga más práctica del mundo

Roy Conklin, un inventor de Toledo (Ohio), formó la Self-Filling Fountain Pen Company en 1898 con la ayuda de algunos amigos.

Hacía unos años que él había inventado una pluma de auto-recarga llamada Media Luna, actualmente reconocida como la pluma de auto-recarga más práctica del mundo. El mecanismo de esta pluma es simple: una media luna de metal, que sobresale del cuerpo de la pluma, está junto al depósito de goma del fleje interior. Cuando la media luna está apretada, el depósito se desinfla. Tras el llenado, una anilla bloqueadora impide que la media luna se suelte por accidente.

Después de tres años de actividad, la empresa de Conklin pasó a llamarse Conklin Pen Manufacturing Company, con un capital de 6.000 dólares. Roy Conklin y H.E. Fisher eran los dos directores de la compañía. Conklin se retiró pronto por razones de salud y Fisher compró su parte.

En 1907 la empresa, rebautizada como Conklin Fountain Pen Company, poseía un capital de 200.000 dólares, treinta y tres veces más que el que tenía seis años antes. La publicidad fue una parte muy importante del éxito de la compañía.

Directo al comerciante

La estrategia de comercialización consistía en la venta directa a los comerciantes, sin ningún tipo de distribuidora intermedia. Para esto disponía de una red de ventas en el este del país, Canadá y México.

Durante el periodo de 1904 a 1920, estuvo situada entre las cuatro empresas más importantes de fabricación de estilográficas. Aún en 1929 la compañía fabricaba 4.600 plumas y sets de escritorio al día y exportaba a 86 países.

Además de plumas, también fabricaba buenos plumines. Sin embargo, a pesar de que el mecanismo de la Conklin era superior a la Sheaffer de carga de palanca, fue bajando en ventas y acabó siendo considerado por la competencia como muy voluminosa y pasada de moda.

Garantía absoluta

Conklin tardó en lanzar su primer lever-filler porque seguían pensando que su Media Luna era de mayor calidad que los artículos que había en el mercado y continuaron produciéndolos hasta la Depresión del 29.

En 1923, se comenzó a producir el modelo Duragraph en rojo y negro, pero conservando el clip del Crescent Filler. Conklin garantizaba reparar o reponer cualquier parte averiada sin considerar si el daño se había producido por un mal uso o por accidente.

En 1924 se creó la Línea Endura con las mismas garantías que el modelo anterior. Se creó un modelo de pluma más pequeño para señoras. El modelo de los caballeros era más largo y aproximadamente del mismo tamaño que la Duofold de Parker. Este nuevo modelo se consideró con mayor estilo que el Duragraph, en gran medida por el corte del capuchón.

Un error estratégico

Conklin publicó en 1929 un catálogo donde aparecían artículos muy caros. Con esto pretendían asociar la imagen de la compañía con productos de muy alta calidad y elevado precio. A pesar de ello también se sabía que Conklin producía artículos encargados por otras compañías.

A principios de los 30 introdujeron una nueva versión de la Endura, la Endura Symetrik, que hoy es una de las más buscadas.

Al año siguiente apareció el modelo Nozac, que permitía una fácil escritura y una mejor fluidez de la tinta. Además, permanecía durante más tiempo del normal sin tener que rellenarse. Este elegante diseño fue realizado por Louis Vavrik, un diseñador que trabajó durante varios años en la casa. No obstante, sus innovadores diseños no pudieron producirse, debido a los problemas económicos de la empresa.

La empresa inició su declive cuando fue vendida en 1938. Comenzaron a producir plumas más baratas y de baja calidad, pero justo antes de cumplir su 50 aniversario la producción cesó.