Pilot

El salvavidas

Kyosuki Namiki nació en 1880. Se graduó en la Escuela de Marina Mercantil de Tokio y trabajó durante un tiempo como capitán de un barco mercantil.

En 1906 el Profesor Namiki trabajó haciendo dibujos técnicos de barcos, a la vez que mejoraba los diseños de las plumas que utilizaba. Su primer modelo fue el Namiki-shiki Karasuguchi.

En 1915 Namiki dejó su trabajo y fundó una pequeña empresa en Sugamo (Tokio), donde produciría sus propias plumillas de oro. Namiki buscaba un socio o, al menos, algo de soporte económico para su proyecto. Acudió al que había sido su compañero de trabajo, que ahora presidía su propia empresa, Masao Wada. En 1918 se materializó la unión bajo el nombre de PILOT, con el símbolo “N” en un salvavidas.

El arte japonés

Rápidamente percibieron que si querían ser competitivos deberían crear modelos y diseños novedosos, originales. En 1925 experimentaron el lacado en los cuerpos de las plumas. Inicialmente no tuvo mucho éxito, pues una exposición prolongada al sol hacía perder el color. Fue por esto que se ideó una mejora para el material, bajo el nombre de Laccanite.

El siguiente paso fue decorar los lacados usando un antiguo arte japonés, el Maki-E. La laca se obtenía del árbol Urushi. Con el paso del tiempo otros muchos fabricantes comenzaron a usar esta técnica en sus artículos.

Dunhill-Namiki

La expansión empresarial hacía el exterior ocurrió en 1926, cuando se abrieron delegaciones en Nueva York, Londres, Shangai y Singapore.

Alfred H. Dunhill quedó tan fascinado por estas plumas lacadas que se encargó de conseguir, por medio de Wada, los derechos de venta en Francia. Quería venderlos bajo el nombre de Dunhill London, a lo que Wada se opuso firmemente, manteniendo el nombre de Namiki.

En 1930, Dunhill acabó consiguiendo un acuerdo por el cual las plumas llevarían el nombre Dunhill-Namiki. Fabricados en Japón. Un año más tarde el contrato se extendió para cubrir ventas en toda Europa y Norteamérica. Este contrato finalizó al comienzo de la Segunda Guerra Mundial.

La originalidad ante todo

Namiki seguía muy interesado en los nuevos diseños y mejora de técnicas, así que contrataron a un grupo de artistas en Maki-E, liderados por el genio Gonroku Masuda.

A principios de los 30 comenzaron a usar en las plumas un celuloide jaspeado, y muchas de ellas tenían cuerpos transparentes donde podía verse la tinta. Muchos otros fabricantes de todo el mundo también comenzaron a usar este material.

En 1938, la empresa pasó a llamarse Pilot Fountain Pen Co. Ltd y la letra “N” se reemplazó por la “P”, también dentro del círculo de un salvavidas.

La Segunda Guerra Mundial produjo un ligero revés para la compañía. La producción se redujo significativamente, pues sufrían controles de precios en materiales como el oro y el cobre por parte del Gobierno Japonés.

Pilot se vio obligada a fabricar productos de una calidad más baja, utilizando otro tipo de materiales. Tras la guerra volvió a su producción normal: los Maki-E de gran lujo y los niveles de exportación que habían alcanzado anteriormente. Siguieron unos años de innovación, tanto en los mecanismos como en el estilo.

La serie Capless

En el año 64 Pilot lanzó una pluma que causó sensación, se llamaba Capless. Este modelo tenía uno de los más complejos mecanismos que nunca se habían hecho, con una plumilla que se replegaba con un giro.

A finales de los años 60 la serie de los Capless fue desapareciendo, aunque desde los 70 hasta la actualidad volvieron a reproducirse algunas series. El nombre comercial del Capless fue Vanishing Point.

En 1968, la compañía tuvo problemas financieros, pero se recobró gracias al exitoso lanzamiento de Elite S en una campaña televisiva muy importante.

Pronto se convirtió en un nº 1 en ventas y Pilot se estableció como líder del mercado. Se produjeron algunos modelos en ediciones limitadas, que son muy apreciadas hoy en día; incluso puede grabarse al “agua fuerte” la firma del cliente.

La pluma como obra de arte

En 1965 la compañía celebró su 65 aniversario con el lanzamiento de una edición limitada de la Pilot 65, inspirada en las plumas de los años 30. Tenía una forma más equilibrada y un nuevo nombre: Pilot FK.

Durante los últimos 75 años, Pilot ha producido una gran variedad de artículos de escritura, como la pluma “sin capuchón”. Los modelos, a pesar de su cobertura de metal o su lacado, sobresalen por su decoración. Las Maki-E de los años 20 y 30 son consideradas como una de las más bellas y más buscadas obras de arte en todo el mundo.

Hoy en día la casa Pilot sigue fabricando estos mismos artículos con la misma precisión y meticulosidad con que se hacía hace años.