Mabie Todd

Una lenta gestación

Hacia 1860 Mr. Todd y Mr. Mabbie comenzaron la fabricación de plumieres en Nueva York. Unos años más tarde se les unieron los Bard Brothers, que se dedicaban a fabricar plumillas de oro. En 1873, la nueva compañía Mabi, Todd y Bard se había establecido en Nueva York, aunque aún no producía plumas estilográficas.

William Wash Steward provocó un giro en la trayectoria de la empresa: en 1878 fabricaron la primera línea de modelos y en 1884 se introdujo la famosa pluma Swan.

La primera oficina en el Reino Unido se abrió en esta fecha en Londres, donde se importaban los artículos desde Nueva York. Las campañas publicitarias de la compañía llevaron a la Swan a ser tan conocida que casi se consideraba un nombre genérico para denominar una estilográfica.

En 1906 la empresa pasó a llamarse MABIE TODD & Co., NEW YORK. Años después, la compañía americana vendió los derechos a la filial inglesa.

Made in USA During War

Durante la Primera Guerra Mundial, algunas piezas eran traídas de las fábricas americanas con la inscripción “Made in USA During War” (Hecho en los Estados Unidos Durante la Guerra).

Al final de la Guerra, Mabie Todd ofrecía a sus clientes una gran gama de modelos de la Swan, desde el simple cuenta-gotas eye-dropper, hasta la capucha de rosca de seguridad. Al igual que otros fabricantes, los tamaños de la pluma se conocían por la inscripción que se indicaba en la plumilla.

Una de las primeras plumas de celuloide se fabricó en 1927 en color lapis lazuli. El material se importaba de América, donde las investigaciones en lapis lazuli estaban más avanzadas. Siguiendo la línea de los Sheaffer, Mabbie introdujo la Eternal Line, ofreciendo una garantía de por vida.

La producción de la compañía estaba en todo su apogeo a finales de los años 30. Se fabricaban plumas en Londres, plumillas de oro en Birmingham y la tinta en Liverpool.

Las consecuencias de la II Guerra Mundial también se hicieron sentir en la empresa: dos de sus fábricas fueron casi destruidas. La producción quedó prácticamente paralizada, utilizándose algunas instalaciones para producir armas para la guerra.

Las plumas del Imperio Británico

Después de la guerra, la producción volvió a la normalidad poco a poco, lanzando algunos nuevos modelos. En ellos, el anagrama de Swan, al igual que la propia palabra, aparecen serigrafiados en el cuerpo de la pluma. Lo mismo ocurre en los modelos Blackbird.

La compañía llegó a ocupar una importante posición en el mercado británico, en gran medida debido a las Swan, Blackbird y los lápices Fyne Point. Las Swan eran conocidas como “Las plumas del Imperio Británico”, a pesar que la compañía que las fabricaba era de origen americano.

A la llegada de los años 50 la casa Mabbie Todd estaba en regresión. Después de 80 años los Swan Pen dejaron de producirse. Hoy en día estos modelos son muy apreciados por coleccionistas.