Osmia

Gracias a Parker...

Esta compañía, desde su fundación en 1919 hasta su absorción en 1951 por A.W. Faber-Castell, debe mucho a las influencias recibidas durante el final de la década de los 20, cuando estuvo bajo el control de Parker.

Bajo la dirección de George Bohler y su hermano Hermann, la fábrica situada en Dossenheim, había conseguido un crecimiento razonable hasta el punto de producir sus propios plumines.

Sin embargo, en 1928 la compañía estaba en crisis: la competencia era feroz y el mercado escaso. Esta situación coincidió con la llegada a Alemania de Josef Lamy, director de exportación de Parker, en búsqueda de un medio para introducirse en ese mercado. La compra se realizó en 1929.

Parker asegura el futuro de la compañía

Lamy toma el control y comienza a introducir los productos Parker Duofold. Parker aporta su experiencia en marketing y su gama de coloreado y de este modo asegura el futuro inmediato de la compañía. Lamy dejó la empresa en 1939 para establecerse por su cuenta. Parker, debido a los efectos de la depresión económica, debe abandonar sus planes de expansión.

La empresa es vendida y los hermanos Bohler se hacen cargo de ella. Una de sus primeras acciones para obtener liquidez es vender la fábrica de Degussa, a la vez que lanzaban una nueva gama de productos. Obviamente, la influencia de Parker se deja notar y los nuevos productos se asemejan a los Parker Duofolds.

La línea, denominada Osmia-Supras, disponía de cuatro tamaños: Baby, Minor, Normal y Extra, y tenía un mecanismo mejorado push-button-filling.

Luchando contra su herencia

Para demostrar que no eran dependientes de la herencia Parker lanzan también una línea Supras, Luxus, disponibles en tres tamaños: 175, 250 y 300, eran de una calidad excelente.

Pero que la influencia de Parker no se había perdido del todo se hace patente cuando se lanzan, a mediados de los 30, los Osmia Progress, disponibles en cuatro tamaños. Existían dos modelos: el Progress (nº 92, 93, 94 y 96) y el más caro, Super Progress (nº 192, 193, 194 y 196).

Otros modelos de la marca son los push-button Brilliant (nº 126, 127, 128 y 232) y los Supra Luxus en negro (nº 42, 44 y 46).

A finales de la década de los 30, A.W. Faber-Castell intenta hacerse con el domino de Osmia, interesada en ganar el segmento de mercado de plumas de gran tamaño. La compra de acciones empezó en 1935. En 1938 Hermann Bohler abandona la compañía, lo que la debilita. Durante los siguientes años la absorción de Osmia por parte de A.W. Faber-Castell se hace completa.

Reputación como salvavidas

Sin embargo, Faber-Castell estaba interesada en mantener la marca Osmia debido a su reputación, de este modo el logo de Osmia sigue apareciendo en sus plumas, con la diferencia de que lo hace junto el de A.W. Faber-Castell.

Los nuevos modelos Osmia/ A.W. Faber-Castell que se lanzan son una versión aerodinámica del Progress, el Supra 880 en negro, el 660, el 774 y el 52 para estudiantes.

Sin embargo, debido a la competencia con otras marcas, y al hecho de que los propios modelos de Faber-Castell estaban pasando apuros, se decidió en 1951 eliminar el logotipo de Osmia. De este modo se puede dar por concluida la existencia de la empresa.